Me vais a perdonar, pero voy a subir una entrada, sobre mi novio, y diréis ¿por qué?, pues porque es una de esas personas que actualmente quiero mas que a mi vida, de la cual estoy enamorada y a la cual tengo que agradecerle tantísimas cosas...Nuestra historia es un poco rara, y no tengo muchas ganas en ampliar mucho en detalles sino ir directa al grano, pero nuestra primera cita a solas fue en la playa, hablando horas y horas, y termino con un beso tímido pero deseado.
Al ser verano le cogimos gusto a eso de ir a la playa y nuestras citas se basaban en la playa y el autocine, lo pasábamos (y lo pasamos) muy bien juntos.
Fue poco tiempo el transcurrido en el que empezamos a sentir una gran afinidad el uno con el otro, fueron cuestión de semanas lo que tardamos en notar que encajábamos genial, aunque al principio insistíamos el uno y el otro haciéndonos los duros en que pasábamos de tener pareja
A pesar de lo que nos queríamos tuvimos nuestros baches, en los cuales ninguno de los dos lo pasamos bien, pues que notábamos cosas el uno en el otro que nos hacían tirarnos hacia atrás por malas experiencias.Pero no tardamos en darnos cuenta en la dependencia que teníamos el uno en el otro, la necesidad de estar comunicados, de saber el uno del otro, de los abrazos, las caricias, los momentos...
Nos queríamos y eso no se podía evitar.
Mientras a mi las cosas por casa me iban complicadas y yo no quería preocuparle creo que el sabía que algo pasaba por mis estados de animo, por mis bajadas de peso, por mi cansancio, por mis temores...Sabíamos leer entre lineas de nuestras palabras, porque con tan solo mirarnos sabemos lo que nos queremos decir, y a día de hoy sigue siendo igual.
Pero mi vida pego un cambio, justo cuando el y yo estábamos solucionando nuestras diferencias, que surgían de mis dudas sobre su amor.Justo ahí mi vida me pego otra gran patada (no mucho mas grande de la que me dio cuando nos estábamos conociendo), cuando una noche marco mi vida ligeramente (aunque fuese un tema serio) el volviendo a su casa tras una llamada mía vino corriendo a casa a buscarme, para llevarme con el.
Cuando notaba que el mundo me estaba dando una patada y tirándome por tierra vino el para recogerme del suelo, y es que ya me dijo una vez "yo te metería en una burbuja para que no te pasase nada", y puedo decir que por una vez en la que me sentí totalmente desprotegida, vino el a protegerme, a demostrarme que me quería y quería pasar el resto del tiempo a mi lado.Hasta día de hoy, que me ha acogido en su casa, vivimos juntos, nos dormimos juntos, despertamos uno al lado del otro, desayunamos, comemos y cenamos juntos.
Aún hay gente que me dice que si no es muy precipitado vivir juntos, si no llevamos tanto tiempo juntos, a lo que yo siempre respondo "Si esto es lo que me quiere, y lo que me va a querer, esto es lo que es capaz de hacer por mi, y esta es la vida que me esta dando, no necesito nada mas para saber que quiero pasar con el el resto de mi vida". Y así me comprometo a quererlo siempre, a cuidarlo cuando este enfermo, a hablar con el cuando tenga que desahogarse, y aun cuando seamos viejos, si llega al extremo de no poder llevar a cabo actividades de la vida cotidiana, a convertir sin limitaciones en ilimitaciones, porque yo estaré a su lado siempre que lo necesite.
Te quiero Isidro.